La aldea La Haya se ha formado en el siglo 11 cerca de una casa de campo de los Condes de Holanda. Luego el pueblito se desarolló en el centro del gobierno de la provincia Holanda y después en el centro del gobierno de los Países Bajos. Porque la corte de los Condes, y luego la de los Stadhouders (gobernadores), hacía falta cada vez más alimento y personal, el pueblo en las dunas creció. En el siglo 14 el pueblo ya tenía el carácter de una ciudad pequeña, pero nunca fue fortificada. Al principio, las ciudades más poderosas, Delft y Leiden, estaban en contra de estos planes para proteger su propios intereses comerciales. Cuando La Haya finalmente consiguió su permiso de construir una muralla en el siglo 16, eligió gastar el dinero destinado en construir un ayuntamiento. La decisión resultó fatal durante la guerra de Flandes contra los españoles: el pueblo no era capaz de defenderse y casi fue destruido completamente. Despusés faltó el dinero para construir la muralla, pero construieron canales de alrededor del pueblo, una forma de defensa más económica.
Mientras que el pueblo creció en una ciudad y se desarollaron la industria y el comercio al lado de las actividades agrariculturas de su origin. En el fin del siglo 18 la República de los Paises Bajos fue incorporada en el imperio francés, y finalmente Napoleon concedió a La Haya su estatus de ciudad. No lo han gozado mucho tiempo porque tres años después desapareció la distinción constitucional entre los pueblos y las ciudades y todos fueron municipios. En 1814 los Países Bajos se convirtieron en un reino independiente. La Haya fue el centro del gobierno y la residencia de los reyes y Amsterdam la capital.
En el siglo 19, a influjo de la revolución industrial, La Haya atrajo a muchos inmigrantes del interior. En ese siglo la ciudad creció de cerca de 45.000 a 200.000 habitantes. Inicialmente la población creciendo fue alojado dentro de los canales, pero al medio del siglo tuvieron que construir barrios en los campos fuera de canales de defensa.