En el siglo 11 los alrededores de Delft comenzaron a desarollarse y se convirtieron en una área agrícola muy próspera. Al principio en pequeña escala porque la tierra baja fue sumergida por el mar a menudo. Después de la construcción del Maasdijk (dique del río Mosa) en el siglo 13 la agrícultura podía crecer más. Debido al desarollo creciente los asentamientos como Delft, Vlaardingen y Schiedam se han desarollandos en prósperas ciudades comerciales.
Delft se nombró a su primer canal, el Delf, que fue cavado probablemente hacia el año 1100. Al medio del siglo 13 el Conde de Holanda, Willem II, concedió a Delft el estatus de ciudad, con cual se consiguió una posición poderosa en el gobierno medieval de Holanda. Más adelante el canal Delfshavense Schie fue cavado que dió a Delft su conexión con el río Maas y por lo tanto su propio puerto de mar, el districto actual Delfshaven en Rotterdam. Ésta era una extensión considerable de las oportunidades de negocio y consecuentemente Delft creció en un centro comercial cada vez más importante.
En el siglo 16 Delft se juntó a la rebelión de las ciudades holandesas contra los conquistadores españoles. El príncipe Willem de Oranje tomó su residencia allí en la corte Prinsenhof, donde le asesinaron en orden del rey de España. En el siglo 17 las ciudades holandesas tuvieron su edad de oro, un período relativamente pacífico en que el comercio alcanzó una tremenda prosperidad. También en Delft, uno de los seis establecimientos de la VOC (Compañía de la India Este), después seguido por la Compañía de la India Oeste, llevando a la ciudad las riquezas coloniales. En este período un producto fue inventado que haría a Delft mundialmente famoso: su Cerámica. Hacia el año 1800, durante la ocupación francesa, comenzó un período de declinación económica. En vez de comercio otra actividad se puso importante: las ciencias. Y después, en el siglo 20, la industrialización trajo épocas mejores.